La Secretaría de Hacienda y Crédito Público e Iniciativa Climática de México promueven el diálogo para avanzar hacia una Plataforma País y su Módulo de Inversión Sostenible para movilizar capital privado en proyectos con alto impacto climático y social

Noticias La Secretaría de Hacienda y Crédito Público e Iniciativa Climática de México promueven el diálogo para avanzar hacia una Plataforma País y su Módulo de Inversión Sostenible para movilizar capital privado en proyectos con alto impacto climático y social Iniciativa climática de México. ►Expertos coinciden en la necesidad de continuar expandiendo las inversiones en proyectos con impacto climático, viabilidad financiera y beneficios sociales. ►Una Plataforma País y su Módulo de Inversión Sostenible podrían contribuir a articular prioridades nacionales, proyectos e instrumentos de financiamiento para facilitar la movilización de recursos públicos y privados. Ciudad de México, 14 de septiembre de 2026. Generar condiciones para que el financiamiento público y privado llegue a inversiones que impulsen el desarrollo del país y contribuyan al cumplimiento de los compromisos climáticos de México es un reto compartido por gobierno, banca de desarrollo, sector financiero y sociedad civil. Este reto fue uno de los temas centrales del espacio de diálogo organizado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) e Iniciativa Climática de México (ICM), donde representantes de diferentes sectores discutieron prioridades de inversión, criterios para seleccionar iniciativas y mecanismos para facilitar el escalamiento. Bajo el título “Trazando la ruta hacia una Plataforma País en México”, se analizaron mecanismos y áreas prioritarias para avanzar hacia un modelo que pueda movilizar financiamiento público y privado, y contribuir simultáneamente a los objetivos de desarrollo económico y social del país, así como a los compromisos climáticos de México ante el Acuerdo de París (NDC 3.0). Durante el encuentro se destacó que el desafío no consiste únicamente en movilizar más recursos, sino en lograr que lleguen efectivamente a proyectos prioritarios. Entre los principales retos se identificaron barreras regulatorias y de mercado, proyectos que requieren más preparación, dificultades de acceso al financiamiento y necesidades de fortalecimiento tecnológico y de capacidades. Frente a estos desafíos, las Plataformas País pueden constituir un mecanismo para fortalecer la coordinación entre actores, abordar las barreras que limitan la inversión y facilitar la movilización de financiamiento hacia proyectos prioritarios. De carácter voluntario y lideradas por los gobiernos, buscan traducir los compromisos climáticos en carteras concretas de proyectos, articular actores nacionales e internacionales y reducir la fragmentación institucional. Actualmente, alrededor de 20 países, entre ellos Brasil, Colombia, Sudáfrica, Indonesia y Egipto, han establecido o anunciado Plataformas País adaptadas a sus prioridades nacionales de desarrollo. Acción climática desde el gobierno mexicano En México, la SHCP encabeza un proceso de análisis y diálogo para explorar una posible Plataforma País y su Módulo de Inversión Sostenible, con la participación de los sectores público y privado, organismos internacionales y sociedad civil, a fin de identificar las características y mecanismos que respondan a las prioridades y necesidades del país. Entre los elementos en análisis se encuentran la coordinación entre actores, la preparación de proyectos desde etapas tempranas y la posible articulación de garantías, seguros, financiamiento concesional, blended finance y otros mecanismos de reducción de riesgos, de acuerdo con las características de cada proyecto. Una eventual Plataforma País podría articularse con instrumentos y prioridades nacionales como el Plan Nacional de Desarrollo 2025-2030, el Plan México, el Plan de Inversión en Infraestructura para el Desarrollo con Bienestar 2026-2030, la Estrategia Nacional de Cambio Climático y la NDC 3.0. Asimismo, podría complementar instrumentos desarrollados por la SHCP, como la Estrategia de Movilización de Financiamiento Sostenible y la Taxonomía Sostenible de México, fortaleciendo la conexión entre prioridades nacionales, proyectos y fuentes de financiamiento. El taller nutrió esta discusión a través de tres mesas de diálogo, con representantes de las secretarías de Energía, Economía, Medio Ambiente y Recursos Naturales, Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, y Agricultura y Desarrollo Rural, así como de BANOBRAS, NAFIN, INECC, CONAFOR, banca comercial, sociedad civil y otros actores. En la primera mesa, “Transición energética e infraestructura para el desarrollo productivo e industrial”, se discutió cómo articular las prioridades energéticas, productivas e industriales de México con sus compromisos climáticos, así como los sectores, proyectos e inversiones que deberían priorizarse para avanzar en los objetivos de reducción de emisiones de la NDC 3.0 a 2035 y en la trayectoria de largo plazo hacia cero emisiones netas. La segunda mesa, “Transición territorial y urbana baja en emisiones”, abordó movilidad, transporte, infraestructura urbana y economía circular para identificar proyectos prioritarios que contribuyan al desarrollo económico, la acción climática y la justicia social, así como mecanismos para escalar iniciativas y movilizar financiamiento público, de banca de desarrollo y privado. En la tercera, “Restauración de ecosistemas y desarrollo rural”, se analizaron alternativas para incrementar el financiamiento para la restauración de ecosistemas y el desarrollo rural bajo un enfoque de mitigación, adaptación y reducción de riesgos climáticos, incluidos criterios de priorización e instrumentos o combinaciones de financiamiento para iniciativas de adaptación, naturaleza y pérdidas y daños. Este quinto taller dio continuidad a cuatro encuentros previos dedicados a los conceptos, principios y experiencias internacionales de las Plataformas País; las prioridades de inversión y oportunidades en energía, biodiversidad, sistemas alimentarios y desarrollo territorial; los mecanismos de financiamiento internacional, la cooperación técnica y la movilización de capital público y privado; y la profundización de estas temáticas. El encuentro cerró con una reflexión sobre los siguientes pasos para continuar analizando el posible alcance y características de una Plataforma País y su Módulo de Inversión Sostenible, así como las acciones que distintos actores pueden impulsar para acompañar este proceso. Estos espacios de diálogo permitirán continuar generando insumos para explorar mecanismos que faciliten la movilización de financiamiento hacia proyectos que contribuyan a un desarrollo justo, bajo en emisiones y sostenible en el largo plazo. Facebook Twitter LinkedIn
Cielos azules para las infancias

Noticias Cielos azules para las infancias Veronica Garibay septimbre 08, 2026. En todas las grandes ciudades del mundo, el tráfico vehicular es una fuente relevante de contaminación que afecta la salud de las poblaciones. Existe un volumen considerable de evidencia científica que documenta el daño que representa para las infancias exponerse a las emisiones del tráfico. En particular, el bióxido de nitrógeno (NO2), un gas proveniente de los escapes de autos y camiones, afecta el desarrollo pulmonar infantil, lo que genera mayor riesgo de padecer enfermedades pulmonares crónicas y mortalidad prematura. En efecto, las infancias son particularmente vulnerables a la polución. El Informe del Estado del Aire Global estimó en 2023 que cerca de una tercera parte de todas las muertes infantiles en el mundo fueron causadas por la exposición a la contaminación atmosférica. Tales datos nos ayudan a entender el que cada 7 de septiembre se conmemore el Día Internacional del Aire Limpio por un Cielo Azul. La fecha, establecida por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2019, tiene por objetivo crear conciencia sobre los impactos de la contaminación del aire. Un problema que se ha convertido en el segundo factor de riesgo de muerte prematura a escala global, sólo por debajo de la hipertensión arterial, otro asesino silencioso. Sin embargo, también hay datos esperanzadores. En particular, para la salud infantil expuesta a los gases del tráfico. Recientemente, se publicaron los resultados de un estudio realizado por 41 personas investigadoras de universidades británicas – entre las que se encuentran Oxford, Cambridge, el Imperial College, la University College London – que exhiben los beneficios de la creación de una Zona de Bajas Emisiones (ZBE). Dicha zona es un área urbana donde se restringe el uso de vehículos contaminantes, ya sea mediante cobros de acceso crecientes para aquellos que emiten más, o la prohibición de la circulación de aquellos que no sean eléctricos o híbridos. Las restricciones se aplican a todo tipo de vehículos: autos, taxis, motos, autobuses y vehículos de servicios, camionetas, camiones medianos y pesados de carga. Como se esperaba, se encontró que la exposición al citado gas NO2 era el doble en las infancias londinenses que en las ubicadas en Luton. El citado estudio comenzó en 2019, año en el que se estableció una ZBE en el centro de Londres, Reino Unido. Esta área se amplió en 2021 y 2023 para alcanzar una cobertura total de 1500 km2 donde habitan 9 millones de personas. Los investigadores centraron su atención en 3,414 niñas y niños de entre 6 y 9 años de edad, pertenecientes a 84 escuelas que estaban distribuidas en dos grupos: aquellas situadas dentro de la ZBE y las ubicadas en Luton, a 50 km fuera de dicha zona. Antes de que fueran establecidas las restricciones vehiculares, se midieron la exposición al aire contaminado y la función pulmonar en ambos grupos. Como se esperaba, se encontró que la exposición al citado gas NO2 era el doble en las infancias londinenses que en las ubicadas en Luton. A través de los años, se descubrió que esta exposición había causado en las infancias londinenses una reducción en la tasa de crecimiento de la función pulmonar en comparación con las de Luton. Los investigadores dieron seguimiento a ambos grupos de infantes entre 2019 y 2023 y descubrieron que en el conjunto de niños y niñas ubicados dentro de la ZBE se redujo la exposición al NO2 proveniente del tráfico vehicular y, al mismo tiempo, se recuperó su tasa de crecimiento de la función pulmonar. Es decir, después de sólo 4 años de implementación de la ZBE, se revirtió la tendencia de daño pulmonar ocasionada por el NO2 a tal punto que la tasa de crecimiento de la función pulmonar de las infancias londinenses se emparejó con la del grupo de Luton. Así, no sólo se redujo la proporción de infancias con función pulmonar limitada, sino que estos niños y niñas tendrán mejores oportunidades de disfrutar de buena salud en su adultez. Estos resultados son muy alentadores y contribuyen al creciente número de estudios que han documentado beneficios tangibles en la salud respiratoria y cardiovascular de personas adultas cuando se reduce su exposición al NO2 proveniente del tráfico vehicular. Medidas como las ZBE pueden ser controversiales y enfrentar mucha resistencia, pero estos hallazgos muestran que mejorar el bienestar de las infancias no es necesariamente un sueño para el futuro. Es posible reparar la salud de las generaciones actuales, en una etapa crucial de su desarrollo, pues en solo 4 años se observan los resultados que impactarán en el resto de sus vidas. En Europa hay actualmente 320 ZBE en operación, principalmente como una medida para mejorar la calidad del aire y reducir la exposición de la población urbana a la contaminación por el tráfico. El modelo es, sin duda, un ejemplo de éxito que puede ser replicado en las grandes ciudades con una planeación adecuada. Publicado el 7 de septiembre de 2026 en Proceso: https://www.proceso.com.mx/opinion/2026/9/7/cielos-azules-para-las-infancias-379413.html Facebook Twitter LinkedIn
Plataforma País

Plataforma País En este documento Área Política Climática Año Pub. 2025 Tipo Documento Idioma ■ Español □ Inglés Palabras Clave: Energías renovables Transporte Energía Eléctrica Agricultura y ganadería Residuos Petróleo y gas Uso de la Tierra Iniciativa Climática de México ha elaborado este documento, Elementos para una Plataforma País para la Inversión en Clima y Desarrollo para México: una contribución desde la sociedad civil, como una contribución para los tomadores de decisiones del gobierno federal y como una herramienta de divulgación y concientización sobre la importancia de movilizar y escalar significativamente diversas fuentes e instrumentos de financiamiento climático.
ICM llama a activar una respuesta institucional preventiva ante los impactos de El Niño 2026 en México

Noticias ICM llama a activar una respuesta institucional preventiva ante los impactos de El Niño 2026 en México ► La llegada de El Niño en un contexto de cambio climático podría incrementar riesgos relacionados con disponibilidad de agua, producción de alimentos, incendios, o inundaciones. ►El evento climático no producirá efectos homogéneos en el territorio mexicano. Sus impactos dependen de la temporada, la región y las condiciones preexistentes. Ciudad de México, 18 de agosto de 2026. Durante el seminario “El Niño 2026: la liga con la emergencia climática global, qué esperar y cómo prepararnos”, organizado por Iniciativa Climática de México (ICM), junto con el Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM, especialistas y autoridades analizaron la relación del fenómeno con la emergencia climática, sus posibles impactos ambientales, económicos y sociales, y las capacidades que requiere el país para anticiparse. Para ICM, la preparación debe concentrarse en cinco prioridades: establecer un mecanismo permanente de coordinación intersectorial e intergubernamental; regionalizar la información y los sistemas de alerta temprana; fortalecer la respuesta en sectores como salud, agua, alimentos, ciudades, energía y ecosistemas; incorporar un enfoque de riesgo que considere exposición, vulnerabilidad y capacidades diferenciadas en el territorio, y vincular las medidas frente a El Niño con la política nacional de adaptación al cambio climático. El Niño forma parte de la variabilidad natural del sistema climático Durante la conferencia magistral, Andreas Fischlin, excopresidente del Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático (IPCC) y profesor de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, explicó que El Niño forma parte de la variabilidad natural del sistema climático, pero advirtió que el episodio previsto para 2026 ocurre en un planeta considerablemente más cálido. Esa combinación puede amplificar riesgos relacionados con disponibilidad de agua, producción de alimentos, incendios, inundaciones y otros eventos extremos. El Panel 1, “El fenómeno de El Niño y su relación con el cambio climático: qué se espera este año”, profundizó en cómo traducir los pronósticos globales en escenarios útiles para México. Francisco Estrada, coordinador del Programa de Investigación en Cambio Climático de la UNAM; Jorge Zavala, investigador del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático de la UNAM, coincidieron en que El Niño no producirá efectos homogéneos en el territorio y que sus impactos dependerán de la temporada, la región y las condiciones preexistentes. “La pregunta no es sólo si va a llover más o menos, sino dónde y cuándo se esperan los impactos. En un evento de El Niño fuerte, la influencia del fenómeno puede volverse dominante y modificar patrones de precipitación, temperatura, ciclones, nortes y ondas de calor. Por eso, la preparación tiene que ser territorial y anticipada”, señaló Zavala. El Panel 2, “Posibles impactos ambientales, económicos y sociales de El Niño 2026 en México”, trasladó el análisis climático a sectores concretos. Margarita Caso, directora general de Conservación y Gestión de Mares de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales; Fabiola Sosa, jefa del Área de Crecimiento Económico y Medio Ambiente de la Universidad Autónoma Metropolitana; Tania Pérez, subdirectora de Medio Ambiente de FIRA; y la MC Olivia Rodríguez, especialista del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA), abordaron las implicaciones para ecosistemas, agua, actividades productivas y población. Uno de los temas centrales fue la seguridad hídrica. La combinación de déficit y exceso de precipitación puede poner a prueba presas, acuíferos y sistemas de abastecimiento que ya enfrentan los efectos acumulados de sequías anteriores y de la sobreexplotación. “El Niño incide en todo el ciclo del agua: no sólo en la precipitación, sino también en la evaporación, la humedad de los suelos, el escurrimiento superficial y la recarga de los acuíferos. Por eso, depender de más extracción subterránea o de trasvases no es una estrategia que garantice acceso al agua en el mediano y largo plazo; necesitamos decisiones de planeación que reconozcan la disponibilidad real del agua y su variabilidad climática”, señaló Sosa. El panel también abordó la seguridad alimentaria y los medios de vida rurales. La producción agrícola y ganadera puede resentir tanto una sequía anticipada como un exceso de humedad, por lo que la información agroclimática debe llegar a los productores y utilizarse para anticipar pérdidas, orientar apoyos y fortalecer instrumentos financieros y de aseguramiento. La protección de pequeños productores adquiere especial importancia por su mayor exposición y menor capacidad financiera para absorber impactos. Asimismo, los participantes destacaron la función de los ecosistemas como parte de la respuesta. Cuencas, bosques, manglares, humedales, arrecifes y suelos contribuyen a regular el agua, amortiguar temperaturas, reducir erosión y proteger comunidades e infraestructura. Para ICM, su conservación y restauración deben entenderse como medidas de adaptación y reducción de riesgos, y no únicamente como una agenda de protección ambiental. La adaptación exige traducir la ciencia en política pública En la conferencia “Adaptación a los impactos del cambio climático: la Política Climática y la NDC de México”, Abraham Ortínez, director general, y Celia Piguerón, coordinadora general de Adaptación al Cambio Climático y Ecología, del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), plantearon que la preparación frente a El Niño debe insertarse en una política permanente de adaptación y no agotarse cuando concluya este episodio climático. Piguerón explicó los trabajos para transformar el antiguo Atlas Nacional de Vulnerabilidad en una plataforma nacional de riesgos climáticos y adaptación con información actualizada y herramientas que permitan acercar los escenarios a las decisiones territoriales, así como el proceso de construcción de la Política Nacional de Adaptación. “La adaptación exige traducir la ciencia en política pública. A veces tenemos mucha información, pero el reto es convertir esos datos en acción, con un enfoque sistémico y una gobernanza que no vea los riesgos sector por sector ni región por región. Frente a El Niño y a otros fenómenos climáticos, necesitamos un mecanismo permanente de prevención y no bajar la guardia”, subrayó. El Panel 3, “¿Estamos listos? ¿Cómo nos preparamos? Retos para todos los sectores y niveles de gobierno”, cerró la discusión llevando el diagnóstico hacia las capacidades concretas de prevención y respuesta. Enrique Guevara, director general del Centro Nacional