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Iniciativa Climática de México

Lo que el aire nos dijo

Lo que el aire nos dijo En este documento Área Política energética Año Pub. 2026 Tipo Documento Idioma ■ Español □ Inglés Palabras Clave: Calidad del aire Cambio Climático Monitoreo ambiental Reducción contaminantes Ozono Transporte El libro documenta más de cuatro décadas de esfuerzos en monitoreo de la calidad del aire, gestión ambiental y cambio climático en el país. En un contexto donde la contaminación del aire es responsable de más de 7 millones de muertes prematuras al año en el ámbito global, el texto muestra cómo el monitoreo ambiental pasó de ser una práctica técnica limitada a convertirse en un pilar fundamental para la política pública, la salud y la acción climática. Esta transformación permite entender no solo el pasado, sino también los desafíos actuales en un contexto donde la calidad del aire y el cambio climático están cada vez más interconectados.

Clima, territorio y género: tres luchas entrelazadas

Noticias Clima, territorio y género: tres luchas entrelazadas Florencia García Mora, Miriam Silva Taylor, Andrea Santillán Enríquez, Emilia Noemi Amezcua Bernal, Karla Corsino, Fátima Viquez Paredes, Mary Flores y Lisbeth Camacho, mujeres jóvenes de Iniciativa Climática de México. Otra vez fue 8 de marzo. Las calles de las principales ciudades se pintaron de lila y la fuerza de la marcha nos obliga a mirar hacia el pasado y el presente al mismo tiempo. Recordamos a nuestras ancestras, bisabuelas, abuelas y madres: mujeres que conquistaron muchos de los derechos de los que hoy gozamos, como el voto, la posibilidad de decidir si tener hijos o hijas —y cuántos—, de ir a la escuela o de elegir si queremos tener pareja o no, entre muchos otros. Pero bien advertía Simone de Beauvoir: “No olviden jamás que bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a ser cuestionados. Estos derechos nunca se dan por adquiridos. Deben permanecer vigilantes durante toda vuestra vida.” Hoy esa advertencia adquiere un nuevo significado. En un mundo atravesado por múltiples crisis, una de las amenazas más profundas al ejercicio pleno de los derechos de las mujeres y las niñas es la crisis climática. Este no es un fenómeno natural que ocurre en el vacío. Es el síntoma de un modelo de desarrollo basado en la idea de crecimiento económico infinito, que ha tenido consecuencias sociales y ambientales profundas. En este enfoque de progreso las ganancias económicas de unos pocos se priorizan a costa del planeta y del bienestar de la mayoría de las personas. Este modelo no es ajeno a las estructuras que reproducen la desigualdad; más bien se erige en ellas, especialmente en las patriarcales. Gran parte del funcionamiento de la economía se ha sostenido sobre el trabajo de cuidados no remunerado e invisibilizado, realizado principalmente por mujeres y niñas.  Esta realidad se agudiza cuando se cruzan múltiples condiciones de desventaja, realidad que enfrentan millones de mujeres en México, en particular de pueblos originarios y rurales, con mayores niveles de pobreza, menor acceso a la propiedad de la tierra y a espacios de toma de decisiones. Así, muchas de las desigualdades que hoy se profundizan con la crisis climática, son el resultado de décadas, incluso siglos, en los que el bienestar de las mujeres y las infancias ha sido relegado. Producto de la crisis climática y el agotamiento del modelo capitalista Las mujeres no solo resienten los impactos de la crisis climática, sino que además sostienen la vida, en la práctica cotidiana, con estrategias de adaptación, resiliencia y cuidado en sus hogares y comunidades. Aun así, siguen sin ocupar en igualdad de condiciones los espacios donde se decide el rumbo del desarrollo, de la energía, del territorio y de la inversión pública. No se puede pedir a las mujeres que carguen con los impactos de la crisis y, al mismo tiempo, mantenerlas fuera de los espacios donde se define cómo enfrentarla. Por eso, incorporar a las mujeres en la toma de decisiones no es solo una cuestión de justicia simbólica; es una forma concreta de corregir políticas ciegas a la realidad del territorio y de la vida cotidiana. Esta invisibilidad es notoria cuando las políticas estatales y tendencias macroeconómicas —producto de la crisis climática y el agotamiento del modelo capitalista— aterrizan en los territorios y en la vida comunitaria. Muchas medidas de adaptación, restauración y remediación ambiental descansan, en la práctica, sobre labores de cuidado que recaen desproporcionadamente en las mujeres, sin considerar las dobles y terceras jornadas que ya enfrentan.  Al mismo tiempo, prácticas extractivas como el fracking, profundizan la degradación ambiental y climática, afectando de manera diferenciada a quienes ya viven en condiciones de desventaja. La contaminación, la escasez de agua, el deterioro de la salud y la pérdida de medios de vida no son impactos neutros: suelen traducirse en más trabajo no remunerado, mayor precariedad y menor capacidad de participación para mujeres y niñas. Así, mientras son excluidas de la toma de decisiones, les trasladan los costos de sostener la vida en medio de la crisis. Hablar hoy de derechos, justicia y acción para todas las mujeres y niñas exige reconocer una verdad incómoda: la crisis climática no es una amenaza futura, ya es uno de los riesgos más graves al ejercicio pleno de los derechos humanos —particularmente para niñas y mujeres, y requiere de acción urgente. No es suficiente reconocer que las mujeres son afectadas de manera diferenciada: hay que garantizar su participación sustantiva y visibilizar que son ellas las que llevan las luchas a lo largo del territorio.  Por eso hoy seguimos marchando. La marea lila que recorre las calles también se expresa en los territorios, en mujeres como las Guardianas del Conchalito en Baja California Sur que han recuperado kilómetros de manglar o las mujeres del pueblo Yoreme-Mayo que defienden su tierra de los impactos de una planta de amoniaco. Ellas nos recuerdan que los derechos conquistados nunca están garantizados y que defenderlos sigue siendo una tarea colectiva.  Texto publicado en: La Cadera de Eva, 22 de abril de 2026, https://lacaderadeeva.com/voces/crisis-climatica-y-derechos-de-las-mujeres-la-deuda-que-persiste/16553 Facebook Twitter LinkedIn

Comunidad Climática Mexicana presenta herramienta para impulsar el financiamiento climático en proyectos de gobiernos subnacionles

Comunidad Climática Mexicana presenta herramienta para impulsar el financiamiento climático en proyectos de gobiernos subnacionales El empoderamiento de los gobiernos estatales y municipales a través del acceso a recursos de financiamiento es un requisito para enfrentar la crisis climática. La herramienta consta de documentos descargables, videos y plantillas de trabajo que se pueden consultar en: https://recursos.comunidadclimaticamexicana.mx/herramientas. Ciudad de México, 20 de mayo de 2025.- La Comunidad Climática Mexicana (CCM) presentó la Herramienta para la estructuración de proyectos climáticos subnacionales que ayuda a transformar iniciativas locales en proyectos sólidos y alineados con los requisitos de financiamiento nacionales e internacionales. El instrumento digital y gratuito está dirigido a gobiernos estatales y municipales, así como a otros organismos públicos y consultores independientes que requieran recursos para desarrollar proyectos que atiendan la crisis climática. Los estados y municipios representan la primera línea de defensa contra el cambio climático. Se calcula que la inversión en proyectos climáticos debe ser equivalente al 7% del PIB anual y, de esos recursos el 80% requiere ser destinado a gobiernos subnacionales. Sin embargo, se observan rezagos para generar las condiciones y capacidades que faciliten el acceso a financiamiento para iniciativas que aceleren la descarbonización de la economía y su transición justa e incluyente, así como para enfrentar los efectos adversos del cambio climático y potenciar las oportunidades.  “Hemos detectado que los gobiernos subnacionales enfrentan dificultades para acceder a financiamiento y emitir deuda sostenible. Presentan capacidades limitadas para estructurar proyectos que sean técnica y financieramente viables. Se mueven en un contexto de escasa recaudación fiscal para estas iniciativas, fondos federales insuficientes, incertidumbre jurídica para alianzas público-privadas y falta de coordinación interinstitucional”, puntualizó Avelina Ruiz, subdirectora de política climática de ICM. La herramienta se desarrolló a partir de un acompañamiento técnico y financiero con doce gobiernos subnacionales, y amplias consultas con instituciones federales, banca privada, banca de desarrollo y agencias de cooperación internacional, a fin de entender los elementos clave que son necesarios para financiar proyectos climáticos. Este esfuerzo de colaboración fue coordinado por la CCM, iniciativa conformada por la Asociación Nacional de Autoridades Ambientales Estatales (ANAAE), la Iniciativa Climática de México (ICM), el Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés) y el apoyo de UK Pact México. “Los beneficios de la herramienta son múltiples: ayuda a fortalecer proyectos climáticos con modelos de negocio y financieros sólidos e innovadores; prioriza la perspectiva de equidad de género e inclusión social; y hace visible cómo se contribuye a la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero y a la adaptación de sistemas vulnerables”, destacó Saúl Pereyra, gerente de acción climática de WRI México.   Participaron en el diseño de la herramienta actores locales de diferentes regiones del país. Fue construida a partir de lecciones aprendidas con los gobiernos de Baja California Sur, Querétaro, Tabasco, Tamaulipas y de municipios del Estado de México, Puebla, Veracruz, Jalisco y Yucatán, entre otros. La herramienta consta de once módulos que orientan al usuario a planear y desarrollar proyectos climáticos de mitigación y adaptación. “Ofrece una guía sobre cómo identificar fuentes de financiamiento dependiendo del sector en el que se quiera incidir: por ejemplo, energía, transporte, residuos o agricultura. Acompaña al usuario a llevar a cabo un diagnóstico sobre el avance de su proyecto, y ayuda a que los proyectos se estructuren con objetivos climáticos claros y ambiciosos”, puntualizó Mónica Díaz, responsable de proyecto de política climática de ICM. En ese sentido, esta iniciativa responde a un esfuerzo internacional por apoyar el desarrollo de capacidades locales mediante la colaboración y el acompañamiento. En palabras de Héctor Luna, gerente de UK Pact México: “Para el Gobierno del Reino Unido, es una prioridad invertir en el desarrollo de capacidades y el fortalecimiento de habilidades a nivel local. De esta manera, los distintos actores estarán en mejor posición de acceder a financiamiento climático y avanzar en la implementación de proyectos sostenibles, con beneficios concretos en el ámbito social, económico y ambiental”. El financiamiento climático es un indicador central para evidenciar los avances en materia de mitigación y adaptación en las entidades subnacionales. Robustece los avances existentes en localidades en materia legislativa, planes de desarrollo, programas sectoriales y políticas diseñadas para traducirse en metas de descarbonización ambiciosas que, finalmente, garantizarán la implementación de medidas acordes con el Acuerdo de París. La CCM impulsa estos esfuerzos de colaboración toda vez que el cumplimiento de las metas climáticas de cada país se evidenciará en el ámbito subnacional. “El financiamiento climático es ya un asunto central que incluye los recursos que los países puedan aportar para financiar sus proyectos climáticos y aquellos que deberán canalizar por fuentes externas. Asimismo, será esencial priorizar la búsqueda de un equilibrio entre el financiamiento que se destina para acelerar la descarbonización y el que ayudará a construir resiliencia”, puntualizó Angélica Vesga, directora de asuntos públicos y comunicación, WRI México. Facebook Twitter LinkedIn Noticias recientes Electromovilidad: necesaria pero no suficiente Leer más ICM reconoce el legado de Francisco en pro de resolver la crisis ambiental con justicia Leer más Cumbre climática urge movilizar el financiamiento climático en México Leer más Organizaciones de la sociedad civil apoyan la transición energética planteada por la presidenta Sheinbaum Leer más

La justicia de género es central en la acción climática

La justicia de género es central en la acción climática Por Erika Ortiz, Instituto de Desarrollo, Energía y Ambiente, IDEA El activismo femenino en pro de acciones climáticas hoy se traduce en números y acciones. Desde principios del siglo XXI, se ha mantenido una tendencia visible: las mujeres están más preocupadas por temas climáticos que los hombres y muestran en su vida diaria una disposición sólida hacia comportamientos proambientales. Sin embargo, en buena parte del mundo, hay una disparidad de género en el ámbito político ambiental.  En el contexto del Día Mundial de la Acción por el Clima, es urgente volver a poner sobre la mesa un hecho ineludible: el cambio climático no afecta por igual a todas las personas. Las mujeres -especialmente aquellas en situación de pobreza, rurales, indígenas o jefas de familia- enfrentan una vulnerabilidad mayor frente a impactos como sequías, incendios, u olas de calor.  En México, donde alrededor de 30% de los hogares pobres están encabezados por mujeres, según el CONEVAL, esta realidad adquiere una dimensión crítica. Significa que padecen mayores presiones económicas, debido a que tienen más personas dependientes a su cuidado; enfrentan carencia alimentaria; además que suman rezagos estructurales, como menor acceso al trabajo remunerado y con frecuencia, salarios más bajos.    La ONU ha señalado que las mujeres y niñas tienen mayores probabilidades de verse afectadas por desastres naturales y enfrentan más obstáculos para adaptarse a los impactos climáticos debido a factores como el acceso limitado a recursos, servicios financieros, tecnologías o información temprana. Cerca del 80% de las personas desplazadas por desastres naturales son mujeres y niñas. A ello se suma que los eventos extremos como sequías o inundaciones están correlacionados con el aumento de la violencia de género y la inseguridad alimentaria.  Estos datos explican, en parte, el papel relevante que han asumido las mujeres como agentes indispensables para enfrentar el cambio climático. Desde las comunidades y su trabajo en territorio, su papel en la gestión del agua, la conservación de la biodiversidad y la transmisión de saberes tradicionales ha sido clave en iniciativas exitosas de adaptación y mitigación. Asimismo, han encabezado movimientos de resistencia contra prácticas agrotóxicas en todo el mundo y producen conocimiento técnico y científico de gran valor. En este contexto, la perspectiva de género interseccional en la elaboración de las estrategias y políticas climáticas no puede seguir siendo marginal. Es necesaria para visibilizar los impactos diferenciados, reconocer las necesidades de mujeres y hombres, y garantizar una distribución equitativa de los beneficios y oportunidades.  México se encuentra en un momento crucial para redefinir su política climática, con la actualización de su Contribución Determinada a Nivel Nacional (NDC) y el compromiso de alcanzar emisiones netas cero para 2050. El momento actual abre una ventana de oportunidad para que nuestro país impulse políticas climáticas más inclusivas y ambiciosas. La disposición expresada por la nueva administración de avanzar a una transición energética justa y acelerar la descarbonización de la economía, debe ir acompañada de acciones concretas que garanticen que esa transformación sea incluyente y con una perspectiva de género. Frente a este panorama, se presenta una oportunidad única para hacerlo bien desde el inicio. Por eso, es indispensable generar las condiciones de política pública que aseguren la participación de niñas y mujeres y fortalezcan su liderazgo a través de promover activamente su presencia en todos los aspectos de la planificación, implementación y toma de decisiones dirigidas a eliminar las desigualdades sistémicas y relacionadas con el cambio climático.  Recordemos que la justicia climática solo será plena si es también de género. Este texto fue publicado en Expansión ESG https://esg.expansion.mx/opinion/2025/05/18/la-justicia-de-genero-es-central-en-la-accion-climatica?   Facebook Twitter LinkedIn Noticias recientes Electromovilidad: necesaria pero no suficiente Leer más ICM reconoce el legado de Francisco en pro de resolver la crisis ambiental con justicia Leer más Cumbre climática urge movilizar el financiamiento climático en México Leer más